Acupuntura japonesa

Una terapia suave y efectiva, estímulos sutiles para restablecer el equilibrio natural.

La Acupuntura Japonesa tiene sus orígenes en la Medicina Tradicional China —una de las medicinas más antiguas de nuestra civilización con más de 4000 años de antigüedad—, y a lo largo del tiempo ha evolucionado hasta emplear refinadas técnicas.
Un enfoque simple donde es posible realizar un tratamiento equilíbrador profundo y al mismo tiempo estimular un reducido número de puntos energéticos.
El empleo de agujas muy finas e inserciones superficiales reducen cualquier sensación de dolor.
Toda una variedad de técnicas para este tipo de acupuntura: tubo de inserción de agujas (Shinkan), agujas intradermales (Hinaishin), electroacupuntura, o estimulación de puntos mediante bolitas imantadas (Ryu).
El método del Dr. Yoshio Manaka (médico japones) funciona mediante cables con un diodo que se conecta entre dos agujas distintas o un absorbedor electrostático.
Normalmente el tratamiento se divide en dos pasos: “Tratamiento Raíz” (dirigido a corregir desequilibrios básicos) y “Tratamiento Sintomático” (que se ajusta a las manifestaciones concretas de la patología del paciente).

La Moxibustión (Kyu)  se basa en la combustión de hierbas con propiedades medicinales como puede ser la artemisa. Se puede aplicar calor a cierta distancia de las zonas de la piel donde se encuentran los puntos de acupuntura o también se puede aplicar calor directamente sobre la piel (Okyu).
La aplicación de Artemisa sobre la aguja de acupuntura (Kyutoshin) combina la puntura con el calor. Otra técnica combina el calor con la presión (Ito-Thermie).

La Acupuntura Japonesa tiene sus orígenes en la Medicina Tradicional China —una de las medicinas más antiguas de nuestra civilización con más de 4000 años de antigüedad—, y a lo largo del tiempo ha evolucionado hasta emplear refinadas técnicas.
Un enfoque simple donde es posible realizar un tratamiento equilíbrador profundo y al mismo tiempo estimular un reducido número de puntos energéticos.
El empleo de agujas muy finas e inserciones superficiales reducen cualquier sensación de dolor.
Toda una variedad de técnicas para este tipo de acupuntura: tubo de inserción de agujas (Shinkan), agujas intradermales (Hinaishin), electroacupuntura, o estimulación de puntos mediante bolitas imantadas (Ryu).
El método del Dr. Yoshio Manaka (médico japones) funciona mediante cables con un diodo que se conecta entre dos agujas distintas o un absorbedor electrostático.
Normalmente el tratamiento se divide en dos pasos: “Tratamiento Raíz” (dirigido a corregir desequilibrios básicos) y “Tratamiento Sintomático” (que se ajusta a las manifestaciones concretas de la patología del paciente).
La Moxibustión (Kyu)  se basa en la combustión de hierbas con propiedades medicinales como puede ser la artemisa. Se puede aplicar calor a cierta distancia de las zonas de la piel donde se encuentran los puntos de acupuntura o también se puede aplicar calor directamente sobre la piel (Okyu).La aplicación de Artemisa sobre la aguja de acupuntura (Kyutoshin) combina la puntura con el calor. Otra técnica combina el calor con la presión (Ito-Thermie).

La acupuntura japonesa permite el tratamiento de Acupuntura para niños (Shonishin), en el que no hay necesidad de insertar agujas. Se emplean estímulos a nivel superficial con un instrumental especialmente adaptado para ellos.

No produce rechazo en el niño al tratarse de un tratamiento totalmente indoloro. El resultado es un tratamiento eficaz suave y agradable para ellos.

En 1979 la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una lista de enfermedades en las cuales la acupuntura podría estar indicada. Sin embargo son muchas más las enfermedades registradas que han respondido favorablemente a esta técnica, sobreviviendo y permaneciendo vigente después de miles de años:

NEUROLOGÍA: Neuropatías, neuralgias del trigémino, cefaleas, recuperación del AVC (accidente vascular cerebral).

APARATO RESPIRATORIO: Asma, catarros recurrentes, bronquitis, rinofaringocojuntivitis alérgica.

APARATO LOCOMOTOR: Artrosis, artritis de varias etiologías,  Hombro doloroso, dolor de espalda, hernia discal.

DERMATOLOGÍA: Psoriasis, eczema, urticaria, herpes zoster, rosácea.

ENFERMEDADES AUTOINMUNES: Lupus eritematoso, artritis reumatoide, mejora de las defensas, disminución de los efectos secundarios de la quimioterapia.

PSIQUIATRÍA: Trastornos del sueño, trastornos de ansiedad, depresión.

GINECOLOGÍA: Menopausia, reglas irregulares, metrorragías funcionales, dismenorrea, fertilidad.

APARATO DIGESTIVO: Ulcera péptica, pirosis, dispepsia biliar, hemorroides, estreñimiento crónico, diarreas, colon irritable, colitis ulcerosa.

OTRAS ENFERMEDADES: Hipertensión arterial incipiente, diabetes mellitas, hipercolesterolemia, trastornos de circulación.

Nota: Esta información sólo tiene carácter divulgativo y educativo, no pretende dar consejos médicos.